lunes, 2 de marzo de 2015

Sintomas

400 años y algunos meses después
- ¡no!- dijo una chica de 16 años de cabello largo y ondulado, color negro grisáceo, sus ojos son de un tono amatista, de mirada decidida y sincera, su nombre Tomoyo Daidouji. Ante la mirada de la chica y la de su madre Sonomi, un joven salio de la casa hecho una fiera, dando un fuerte portazo.
- realmente no te entiendo hija, ya es el tercer pretendiente que rechazas… si hubieras querido, serias rei…-
- ni siquiera lo menciones madre, además aun soy muy joven para el matrimonio, no esta en mis planes- contesto Tomoyo
- a tu edad, yo ya te tenia en mis brazos- dijo Sonomi
- lo se madre, pero no es lo mismo-
- llegare un momento en que mi paciencia se acabe, tendré que buscarte yo un novio y casarte-
- ¿lo harás madre?, me obligaras a vivir el resto de mi vida con un hombre al cual yo no ame-
- los años harán que llegue el amor-
- eso es mentira, tu y papá son una prueba de ello- dijo Tomoyo sin medir sus palabras.
Sonomi le dio una bofetada, la amatista se toco el rostro y miro a su madre, ella le daba la espalda
- tu no sabes nada de tu padre y yo- dijo Sonomi saliendo de la sala
Tomoyo se acerco a la ventana se sentía mal por las palabras que le había dicho a su madre, pero era la única forma de que el tema del matrimonio quedara terminado, abrió la ventana, sintió frió, estaban en mitad del invierno, vestía un traje azul con encajes, el pelo lo llevaba suelto, jamás se lo tomaba, aunque estaba mal visto por la sociedad que una muchacha mostrara toda su cabellera, decían que provocaban a los hombres, pero eso a ella no le importaba. Miro al cielo que amenazaba con enviar nieve, suspiro resignada, nuevamente tendría que quedarse en casa encerrada, como lo detestaba, ansiaba caminar por el bosque o andar a caballo.
- detesto el invierno- dijo Tomoyo
Antes de darle la espalda al paisaje, sus ojos se clavaron en un hombre encapuchado que caminaba frente a sus casa, por unos segundos se sintió hipnotizada hacia aquel extraño sujeto, lo miro, sin percatarse que el hombre también se había fijado en ella, fueron solo unos segundos los que sus miradas se cruzaron…
- ¡Tomoyo!- grito Sonomi su madre
La chica rompió su contacto visual y se dio vuelta
- ya voy madre- dijo
Volvió a mirar a través de la ventana pero el hombre ya no estaba, desilusionada se alejo de la ventana dándole la espalda a esta, antes de salir de la habitación sintió un fuerte impulso y volvió a girarse, fuego, grandes llamaradas de fuego la rodeaban, una silueta delante de ella la observaba.
- Yoko- susurro la imagen
- ¿Qué?... ¿Quién eres?-
- Yoko- volvió a decir la imagen
- ¿Tomoyo? ¿Con quien hablas?- dijo su madre
- yo…creí que me llamaban- dijo la chica nerviosa
- lo mejor será que te recuestes, debes estar cansada- dijo su madre
Tomoyo asintió y mientras caminaba hacia su habitación, se preguntaba por que el rostro de ese hombre le resultaba tan familiar.

La noche estaba clara, la luna llena la iluminaba, el silencio reinaba en estos momentos, pero fuertes y veloces pisadas interrumpieron este silencio, una silueta corría desesperada, al parecer alguien la seguía sus pasos, la silueta aferraba un libro a su cuerpo, de un momento a otro se detuvo y espero, un hermoso lobo de ojos dorados se acerco a ella, ambos se miraron, la silueta murmuro algo, el lobo aulló y luego...
Sakura despertó
- otra vez ese sueño- dijo la chica
Se levanto y bajo a desayunar, vestía un traje rosa con encajes, simple pero elegante, cabello corto melena castaño claro, sus exóticos ojos de color esmeralda la hacían una de las chicas más bellas de la ciudad, tiene 16 años.
- Buenos días papa, buenos días hermano- dijo la chica
- buenos días monstruo- dijo su hermano touya de cabellos negro y ojos cafés.
- YO NO SOY NINGUN MONSTRUO- grito enojada la chica
- no molestes a tu hermana hijo- dijo Fujitaka kinomoto, el padre de ambos chicos
Y su madre llamada nadesico murió cuando la chica tan solo tenía 2 años
- ¿Qué harás hoy sakura?- pregunto su padre
- no lo se, no me gusta salir con tanto frió- contesto sakura
- por que no vas a ver a Tomoyo- dijo su padre
- si monstruo ve, hoy con yuquito tenemos mucho que hacer y no queremos que molestes- dijo touya sonriendo
En cambio sakura la borro y no pudo evitar recordar
Flash back
- ¡Yuquito! - Grito sakura
- señorita Sakura ¿como esta?- pregunto El chico de 25 años mejor amigo de Touya, de ojos azules y cabello grisáceo.
- yo muy bien, gracias- dijo sakura sonrojándose – Yuquito quisiera decirte algo
- dime-
- veras, yo- la chica se sonrojo hasta mas no poder de lo nerviosa
- ¿Qué ocurre?-
- TU ME GUSTAS MUCHO- grito la chica
Hubo un gran silencio
Yuquito le tomo los hombros y se agallo a su altura
- yo tb te quiero sakura…pero como si fueras mi hermana, te he visto crecer, no puedo verte con otros ojos-
Sakura no podía mirarlo, tenía muchas ganas de llorar
- el cariño que sientes por mi, es muy parecido a lo que sientes por tu padre o por tu hermano, algún día… ¿sakura me escuchas?-
La chica solo movió la cabeza de forma positiva
- algún día encontraras a un hombre que te hará sentir cosas muy extrañas, desearas verlo siempre, te preocuparas por el, sakura a eso se le llama amor, ¿me entiendes?
- si- dijo la chica, lo miro y sonrió
- no estés triste- dijo Yuquito
- no te preocupes te entiendo… será mejor que me vaya y te deje trabajar tranquilo, permiso-
Con paso lento pero segura Sakura se dirigió a su casa
Fin del flash back
- Si creo que iré a ver a Tomoyo, permiso, me voy a mi habitación- dijo la chica saliendo del lugar
- ¿Qué le pasa a tu hermana?- pregunto fujitaka
- no lo se- dijo su hermano preocupado era la primera que su hermana no se molestaba cuando el la llamaba monstruo

- Ya esta lista- dijo Chiharu joven de 16 años de cabellos largos y rizado de color castaño, sus ojos eran café claro
- ¿Qué clase de poción es esa?- pregunto Tomoyo
- veras, es para que yamasaki deje de mentir-
- tu crees que funcione, a lo has intentado muchas veces y nunca resulta-
- dicen por ahí que la esperanza es lo último que pierde-
- pero con yamasaki hasta la esperanza es poca-
Ambas chicas rieron

- ¡ACHU!- estornudo Yamasaki un joven de 18 años cabello corto negro y ojos del mismo color
- ¿Qué?- pregunto un chico de la misma edad, pero de cabello castaño oscuro y desordenado, ojos color dorado, de mirada seria y fría, conocido como Xiaolan – lang
- no lo se parece que alguien esta hablando de mi- dijo el chico sonriendo
- de todas formas, te has dado cuenta que ha mucho movimiento últimamente- dijo Xiolan
- parece que hay nuevas pistas del dichoso libro- dijo Yamasaki- ¿crees en esa leyenda?
- que importa lo que crea, solo se que el libro lo encontrara quien deba encontrarlo-
- mmm-
- ¡lang, yamasaki!- grito Kawa el capitán del ejercito
- ¡si señor!- dieron ambos chicos
- todos los soldados deben ir a las caballerizas-
- ¡si señor!-
- ¡yamasaki! Espera-
El chico de ojos oscuros se detuvo
- dime, ¿como esta tu novia?- pregunto el capitán
Ahí va de nuevo” pensó el chico
- muy bien señor-
- muy linda la chica, ¿la quieres?-
- por supuesto señor-
- y ella a ti-
- claro señor
- ¿seguro?
- si señor-
- si tú lo dices, pero piensa que las mujeres no son de fiar- dijo Kawa alejándose del lugar
A Yamasaki nunca le cayó bien Kawa, en especial su prepotencia y las constantes preguntas con referencia su novia, el chico se había dado cuenta de las intenciones del capitán.
Cuando llego junto a su amigo este le dijo
- lo mismo de siempre-
- si, pero no importa-
Pero Yamasaki estaba preocupado por chiharu, no tenía un buen presentimiento

Kawa Keito capitán del ejercito del emperador Mauri ken, de aspecto serio y estricto, su cabello rubio ceniza y ojos verdes oliva, respetado y odiado por sus compañeros, hombre de 33 años soltero. Es la mano derecha del emperador y a pesar de todo sentía envidia de Yamasaki, por su novia tan bella-
- no se la merece, yo soy el indicado para ella. Mi clase no la tiene nadie- dijo kawa en voz baja

- ¿Qué pasa chiharu?- pregunto Tomoyo
Chiharu estaba pálida y tenía los ojos cristalinos
- Tomoyo, algo no va bien, algo malo va a ocurrir- dijo Chiharu
- ¿estas segura?-
- ¡si! Lo siento dentro y lo peor de todo es que mis presentimientos siempre se cumplen, tengo miedo-
- chiharu-
- por favor tomoyo, si me ocurre algo, cuida a yamasaki, protégelo por mí-
- pero si no te pasara nada-
- ¡prométemelo!-
- pero…
- ¡por favor!- rogó la chica
- de acuerdo, te lo prometo- dijo Tomoyo

Touya y sakura kinomoto llegaron a la casa de la familia Daidouji, la oji esmeralda pasaría el día completa con su prima.
- vendré por ti en la noche cuídate- dijo su hermano
- si hermano, adiós- dijo sakura bajando del carruaje
- ¿Sakura?-
- no te preocupes tarde o temprano se me pasara- dijo la chica

- ¡SAKURA!- grito Tomoyo abrazando a su prima- me alegra volver a verte, pensé que te quedarías en casa con este frió-
- quería tomar el aire- dijo Sakura
- ¿como estas sakura?- pregunto Chiharu que se acerco a las chicas
- yo bien pero tu no ¿verdad?- pregunto Sakura
- ¿como lo sabes?- pregunto extrañada chiharu
Sakura sonrió
- no me hagas caso hace días que ando algo extraña- dijo Sakura
Tomoyo y Chiharu se miraron y acompañaron a Sakura al salón
- y cuéntenme ¿Qué han hecho las brujitas más guapas de la ciudad?-
- ¡SHU!- dijeron ambas asustadas
- calla mama puede oírte- dijo tomoyo
Sakura se tapo la boca con ambas manos
- lo siento, lo ven cada día estoy peor- dijo sakura y la chica lo oyó
- ¿oyen eso?-
- ¿Qué?- preguntaron ambas
- aquellas voz que me esta llamando-
- Sakura aquí no hay nadie, aparte de nosotras- dijo chiharu un poco asustada por el comportamiento de su amiga
- esa voz me llama, necesito llegar a ella- dijo Sakura con tono de suplica
De repente le dio un fuerte dolor de cabeza, sintió que todo le daba vuelta…

Sakura cayó desmayada

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